Senderismo con perro en la Sierra de Madrid: 7 rutas para el otoño
Quiénes Somos: Perrisimo Dog Cafe
Perrisimo Dog Cafe es la cafetería más dog friendly de Madrid. Aquí tú te tomas un café de especialidad o un brunch, y tu peludo pide de su propia carta: galletitas, cupcakes, dognuts y tartas artesanales aptas para perros.
También organizamos cumpleaños caninos y eventos dog friendly — yoga, running con perros y talleres — porque creemos que un buen plan es el que podéis hacer juntos.
Este blog nace de las preguntas reales que nos hacéis en la barra. Sin humo, sin recetas imposibles: información honesta para dog moms que se toman en serio el bienestar de su perro (y también el suyo).
⭐ 4,8 en Google · 📍 Av. Menéndez Pelayo 25, Madrid
Conoce Perrisimo · Carta para perros · @perrisimo.dogcafe
Septiembre hace algo muy concreto con la Sierra de Madrid: baja el termómetro, se vacían los aparcamientos de agosto y los senderos vuelven a ser caminables a mediodía. Para quien sale con perro, es la mejor ventana del año. Ni el calor de julio, ni el hielo de enero, ni las masificaciones de un puente.
Hemos reunido siete rutas que funcionan de verdad con perro: sombra, agua por el camino, distancias razonables y accesos sencillos desde Madrid. Ninguna requiere material técnico ni experiencia previa. Si lo tuyo son planes más urbanos, tenemos otra lista con planes con perros en Madrid y una selección de escapadas a pueblos dog friendly cerca de Madrid para completar el fin de semana.
Antes de salir: lo que cambia cuando caminas con perro
Una ruta de 10 km no es la misma ruta si vas con un peludo. Tres cosas cambian el plan:
- El ritmo. Un perro para a oler, se moja, se distrae. Calcula un 30-40 % más de tiempo del que marque la ficha de la ruta.
- El agua. Los arroyos de la Sierra bajan bien en otoño, pero no siempre están donde los necesitas. Lleva siempre agua propia y un bebedero plegable.
- La correa. Buena parte de estas rutas están dentro del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama o de espacios protegidos, donde la correa es obligatoria. Las normas cambian por zona y por temporada, así que merece la pena mirar la web del parque antes de salir.
Y una advertencia honesta: si tu perro es muy cachorro, muy mayor o no está acostumbrado a caminar, esto no es cuestión de motivación sino de forma física. Comenta con tu veterinario qué distancia le encaja antes de apuntarte a la ruta larga.
Cómo elegir la ruta según tu perro
No todas las patas son iguales. Una guía rápida:
- Perros pequeños o poco entrenados — Senda del Genaro (tramo corto), Pinar de Abantos.
- Perros medianos con buen fondo — Camino Schmid, Valle de la Fuenfría, Chorrera de Mojonavalle.
- Perros grandes y montañeros — Cascada del Purgatorio, La Pedriza.
- Perros a los que les encanta el agua — Purgatorio, Mojonavalle, el río Lozoya en Rascafría.
Un apunte de suelo: las rutas de granito (La Pedriza, Abantos) son abrasivas y en seco pueden castigar las almohadillas. Las de pinar y hayedo, con suelo blando, son mucho más amables para una primera salida larga.
1. Camino Schmid: el clásico de otoño (Navacerrada – Cotos)
El más fotogénico de la lista en octubre. Unos 9 km entre el Puerto de Navacerrada y el Puerto de Cotos, casi todo en falso llano por un pinar de pino silvestre precioso, con miradores hacia el valle. Desnivel suave, sendero ancho y bien señalizado con marcas azules.
Ventaja logística: puedes hacerlo lineal y volver en autobús entre los dos puertos, o dejarlo en ida y vuelta hasta donde el cuerpo (y el perro) diga basta. Sale mejor entre semana o a primera hora: los fines de semana de otoño el aparcamiento de Cotos se llena antes de las 10:00.
2. Valle de la Fuenfría y Calzada Romana (Cercedilla)
Nuestra recomendación si vas sin coche. Cercedilla tiene Cercanías directo desde Madrid y la ruta empieza prácticamente en el pueblo — si nunca has hecho el trayecto con perro, revisa primero las normas en nuestra guía de transporte público con perro en Madrid.
El Valle de la Fuenfría es un pinar enorme y sombreado con varias opciones: el paseo cómodo hasta la Pradera de Navarrulaque (unos 8 km ida y vuelta) o la subida por la Calzada Romana hasta el Puerto de la Fuenfría, más exigente. Hay fuentes por el camino y áreas recreativas para parar a comer.
3. Cascada del Purgatorio (Rascafría)
La ruta estrella del Valle del Lozoya. Unos 12 km ida y vuelta desde el aparcamiento de Las Presillas, atravesando el Pinar de los Belgas hasta una cascada que en otoño baja con fuerza. Sendero de tierra, sombra casi continua y río a lo largo de buena parte del recorrido.
Es la más larga de la lista, así que reserva la mañana entera. Y llévate la cámara: pocas rutas dan una foto tan buena con tu perro delante del agua. Si quieres más sitios así, tenemos una guía entera de rincones bonitos para hacer fotos con tu perro.
☕ ¿Vuelta a Madrid con hambre de las dos partes? Después de la sierra, Perrisimo es la parada lógica: café de especialidad para ti, carta propia y vitrina de dulces caninos para él. Mira el brunch pet friendly y dejad el domingo bien cerrado.
4. Chorrera de Mojonavalle (Canencia)
La joya escondida del otoño madrileño. Desde el Puerto de Canencia sale una senda corta (unos 5 km ida y vuelta) que atraviesa un bosque mixto de robles, abedules y acebos hasta una cascada pequeña pero muy bonita. En noviembre el color es espectacular.
Es la ruta perfecta para un perro que no aguanta grandes distancias, o para una tarde de sábado sin madrugón. El acceso es por carretera de montaña, con aparcamiento limitado en el área recreativa del puerto.
5. La Pedriza y la Charca Verde (Manzanares el Real)
El paisaje más imponente a 50 minutos de Madrid: un caos de bloques de granito redondeado con una charca al pie. La ruta corta desde el aparcamiento de Canto Cochino hasta la Charca Verde apenas llega a 3 km ida y vuelta y es apta para casi cualquier perro.
Dos avisos prácticos: el acceso de vehículos a La Pedriza tiene aforo limitado y suele cerrarse a media mañana los fines de semana, así que hay que madrugar o ir entre semana. Y el granito calienta y raspa — mejor primera hora o final de la tarde.
6. Pinar de Abantos (San Lorenzo de El Escorial)
Un pinar inmenso justo encima del monasterio, con decenas de sendas que puedes combinar según el día. La opción amable es el paseo por la zona del Arboreto Luis Ceballos; la ambiciosa, subir al Monte Abantos con vistas a media Castilla.
Lo mejor de esta ruta es que el pueblo está a dos pasos: acabas de caminar y te sientas en una terraza de El Escorial sin conducir otra hora. Plan redondo de domingo de otoño, que también recogimos entre los mejores planes de otoño con perro en Madrid.
7. Senda del Genaro (Embalse de El Atazar)
La gran desconocida de la Sierra Norte. Es un GR circular de unos 70 km en torno al embalse, pero está dividido en tramos perfectamente caminables por separado: el de Cervera de Buitrago es el más fácil y con las mejores vistas del agua.
Terreno suave, poco desnivel y muchísima menos gente que en Guadarrama. Ideal si quieres una ruta tranquila donde tu perro pueda ir a su aire (con correa, pero sin cruzarse con cien senderistas).
Qué llevar en la mochila
Lo mínimo para que la ruta salga bien:
- Agua y bebedero plegable — al menos medio litro extra por cada hora de caminata.
- Correa larga o de mano libre — más cómoda que la corta en sendero estrecho.
- Bolsas — y guardarlas hasta encontrar una papelera, que en el monte no hay.
- Toalla pequeña — para el coche, después de la cascada de rigor.
- Premios de recompensa — mejor pequeños y fáciles de dar en marcha. En el café seleccionamos galletas y snacks caninos que funcionan bien para eso, y tenemos en carta tartas y dulces para perros para cuando la celebración es en casa.
- Botiquín básico y el teléfono cargado — cobertura hay, pero no en todos los valles.
Y después de la sierra, plan en la ciudad
El otoño da para mucho más que rutas. Cada mes organizamos brunches caninos, yoga con perros y quedadas en el café, y suelen ser la forma más fácil de que tu perro socialice sin la intensidad de un parque un domingo por la tarde. Puedes ver las fechas en la agenda de eventos con perro.
Preguntas frecuentes
¿Se puede ir con perro al Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama?
Sí, en la mayoría de senderos, siempre con correa y recogiendo los excrementos. Hay zonas de reserva y épocas concretas con restricciones adicionales, así que conviene consultar la normativa vigente del parque antes de cada salida.
¿Cuántos kilómetros puede caminar mi perro?
Depende de la edad, la raza y el entrenamiento previo, no del entusiasmo del día. Lo razonable es empezar por rutas cortas como Mojonavalle o la Charca Verde y subir distancia poco a poco. Si tienes dudas sobre su estado físico, pregúntaselo a tu veterinario.
¿Cuál es la mejor época para estas rutas?
De finales de septiembre a mediados de noviembre: temperaturas suaves, arroyos con agua y el color del hayedo y el robledal en su mejor momento. En verano casi todas son demasiado expuestas al calor a partir de media mañana.
¿Hay rutas accesibles en transporte público?
El Valle de la Fuenfría (Cercanías a Cercedilla) y el Camino Schmid (autobús a los puertos) son las dos opciones más viables sin coche. El resto requiere vehículo propio.
¿Se puede soltar al perro en el monte?
En espacios protegidos, no: la correa es obligatoria. Fuera de ellos depende del municipio y de la época, y en zonas de ganado siempre es mala idea. La correa larga es el punto medio que mejor funciona.